Revisado por Vicente Chova Morant, abogado (ICAV) · Actualizado el
Cuando heredas no estás obligado a aceptar: puedes renunciar a la herencia, sobre todo si viene con más deudas que bienes. Pero la renuncia es una decisión seria, se hace ante notario y no tiene marcha atrás. Antes de firmar nada conviene saber qué se hereda de verdad, qué plazos tienes y qué alternativas existen a decir simplemente que no. Aquí lo explicamos claro.
¿Estoy obligado a aceptar una herencia?
No. Nadie hereda contra su voluntad. Como heredero puedes aceptar la herencia, renunciar a ella o aceptarla a beneficio de inventario. Si renuncias, dejas de ser heredero y no respondes de las deudas del fallecido, pero tampoco recibes ningún bien. Es la opción habitual cuando la herencia está cargada de deudas que superan el valor de lo que se recibe.
Cómo se renuncia a una herencia
El Código Civil exige que la renuncia a la herencia sea expresa y conste en escritura pública ante notario. No vale un simple documento privado ni una renuncia verbal. Antes de firmar, se pide el certificado de últimas voluntades y el testamento, si lo hay, para saber a qué se renuncia. Según el Código Civil, la renuncia es pura y simple: no se puede renunciar a una parte y quedarse con otra, ni condicionarla.
La renuncia es irrevocable
Una vez firmada, la renuncia a la herencia no se puede deshacer. Por eso es tan importante decidir con la información completa: qué bienes hay, qué deudas existen y quién hereda en tu lugar si renuncias. Renunciar sin conocer el estado real del caudal hereditario es el error más frecuente y el más difícil de corregir después.
Qué pasa con las deudas si renuncio
Si renuncias, no respondes de las deudas de la herencia: pasan al siguiente llamado a heredar. Ten en cuenta que tu renuncia beneficia a los herederos que vienen detrás según el testamento o la ley, que serán quienes decidan a su vez si aceptan o renuncian. Conviene avisarles, porque la deuda no desaparece, cambia de destinatario.
La alternativa: aceptar a beneficio de inventario
Si no tienes claro si la herencia tiene más bienes o más deudas, existe una vía intermedia: aceptar a beneficio de inventario. Con ella heredas, pero solo respondes de las deudas hasta donde alcancen los bienes de la herencia, nunca con tu patrimonio personal. Es la opción prudente cuando las cuentas del fallecido no están claras.
El impuesto de sucesiones y la renuncia
Si aceptas, tendrás que liquidar el impuesto de sucesiones dentro del plazo legal. Si renuncias pura y simplemente, no tributas por esa herencia. La fiscalidad influye mucho en la decisión, así que conviene calcular antes de firmar, porque una renuncia mal planteada puede salir más cara que aceptar.
Cómo saber si la herencia tiene más deudas que bienes
Antes de renunciar conviene hacer números. Se puede pedir información sobre las cuentas, propiedades y cargas del fallecido, revisar si tenía préstamos o avales pendientes y comprobar deudas con Hacienda o la Seguridad Social. Solo con ese balance a la vista se decide bien. Renunciar por miedo, sin comprobar si de verdad hay deudas, hace perder bienes que quizá compensaban con creces. Y aceptar sin mirar puede arrastrarte deudas que no esperabas. La información previa es lo que evita los dos errores.
Si renuncio, ¿heredan mis hijos? El derecho de representación
Cuando renuncias a una herencia, tu parte no pasa automáticamente a tus hijos: en la renuncia no opera el derecho de representación como en el caso de que hubieras fallecido antes. Según la situación, tu parte acrece a los demás herederos o pasa al siguiente llamado por la ley. Este punto sorprende a mucha gente que renuncia pensando en beneficiar a sus hijos y consigue el efecto contrario. Conviene tenerlo claro antes de firmar, porque la renuncia es irrevocable.
La renuncia cuando hay menores o personas con discapacidad
Si quien debe decidir sobre la herencia es un menor de edad o una persona con la capacidad modificada, sus representantes no pueden renunciar por su cuenta: hace falta autorización judicial. La ley protege así el patrimonio de quien no puede decidir por sí mismo, para que nadie renuncie en su nombre a una herencia que le convenía. Es un trámite añadido que conviene prever cuando entre los herederos hay menores.
Preguntas frecuentes sobre aceptar o renunciar a una herencia
¿Cuánto plazo tengo para renunciar a una herencia?
Mientras no aceptes, sigues pudiendo renunciar. Ahora bien, cualquier interesado puede pedir al juez que te fije un plazo para decidir, así que no conviene dejarlo indefinidamente.
¿Puedo renunciar a favor de uno de mis hijos?
La renuncia a favor de una persona concreta se considera en realidad una aceptación seguida de donación, con sus efectos fiscales. Es distinto de la renuncia pura y simple. Conviene analizar cuál interesa.
¿Y si ya he usado bienes de la herencia?
Disponer de bienes del fallecido puede entenderse como aceptación tácita de la herencia y cerrarte la puerta a renunciar. Por eso es mejor no tocar nada hasta decidir.
¿La renuncia me libra de todo?
Sí en cuanto a las deudas de esa herencia, pero recuerda que es irrevocable y que tampoco recibirás ningún bien.
Decidir entre aceptar y renunciar no debería hacerse a ciegas. En abogado para aceptar o renunciar herencias en Gandía revisamos el caudal y las deudas antes de dar el paso, y te acompañamos en el reparto de la herencia si finalmente aceptas.

