Separación o divorcio en Gandía: cuál te conviene

Separación o divorcio en Gandía

Separación y divorcio no son lo mismo, aunque el procedimiento se parezca tanto que mucha gente los use como sinónimos. La diferencia cabe en una línea: la separación mantiene el vínculo matrimonial y el divorcio lo disuelve.

Lo que eso significa en tu día a día: si te separas legalmente sigues casado, así que no puedes volver a casarte ni contraer un nuevo matrimonio, aunque tampoco tenéis que convivir. Si te divorcias, el matrimonio se termina y recuperas la libertad de casarte de nuevo.

Todo lo demás se decide exactamente igual en los dos casos: con quién viven los hijos, quién se queda en la vivienda, qué pensiones se pagan y cómo se reparten los bienes del matrimonio. Por eso, en la España de hoy, casi nadie se separa: se divorcia directamente. La separación matrimonial se reserva para tres situaciones concretas que verás más abajo.

Vamos con las diferencias reales, las que cambian tus derechos, y con las que son solo ruido.

Separación o divorcio: la diferencia está en el vínculo

Desde la reforma de 2005, el Código Civil no exige separarse antes de divorciarse ni alegar una causa. Puedes pedir cualquiera de las dos cosas pasados tres meses desde la boda, y ni ese plazo se exige si existe riesgo para la vida, la integridad o la libertad de algún miembro de la familia.

La separación produce el cese de la convivencia entre los cónyuges. El divorcio produce la disolución definitiva del matrimonio. De ahí sale todo lo demás:

Separación Divorcio
Vínculo matrimonial Se mantiene Se disuelve
Estado civil Persona casada, separada Persona divorciada
Volver a casarse No se puede
Deber de convivencia Cesa Cesa
Régimen económico matrimonial Se disuelve Se disuelve
Reparto de bienes comunes Procede Procede
Herencia entre cónyuges Se pierde el derecho Se pierde el derecho
Pensión de viudedad Se conserva como cónyuge Solo si se cumplen requisitos
Reconciliación Basta comunicarla al juzgado Hay que volver a casarse
Plazo desde el matrimonio 3 meses 3 meses

Fíjate en la penúltima fila, porque la reconciliación es la única ventaja práctica real de la separación legal. Si los cónyuges se reconcilian, se comunica al juzgado de familia y la separación queda sin efecto, tal y como prevé el artículo 84 del Código Civil. Después de un divorcio no hay marcha atrás: si queréis volver, tenéis que casaros otra vez.

Qué es la separación matrimonial y qué efectos tiene

La separación legal pone fin a la obligación de vivir juntos y disuelve el régimen económico matrimonial, pero deja intacto el vínculo. A efectos de estado civil sigues siendo una persona casada.

En el proceso de separación legal se fijan exactamente las mismas medidas que en un divorcio: custodia de los hijos, régimen de visitas, uso de la vivienda familiar y pensiones. Si hay acuerdo, todo eso se recoge en un convenio regulador que aprueba el juez.

Los efectos sobre el patrimonio suelen sorprender: aunque los cónyuges sigan unidos por el vínculo matrimonial, la sentencia disuelve la sociedad de gananciales. También decae el derecho a heredar como cónyuge, aunque eso no anula lo que el otro te haya dejado en testamento.

La separación matrimonial compensa en escenarios concretos:

  • Convicciones religiosas o personales que hacen que el divorcio no sea una opción para uno de los cónyuges.
  • Dudas reales sobre la ruptura, cuando los cónyuges quieren ordenar la convivencia sin cerrar la puerta a la reconciliación.
  • Conservar la condición de cónyuge por motivos de previsión social, sobre todo de cara a la pensión de viudedad.

Fuera de estos tres casos, separarse suele ser dar un rodeo para acabar en el mismo sitio dos años después.

Qué es el divorcio y qué consecuencias tiene

El divorcio disuelve el matrimonio. Desde que la sentencia es firme y se inscribe en el Registro Civil, tu estado civil pasa a ser el de persona divorciada y puedes volver a contraer matrimonio cuando quieras.

Hay una consecuencia que sorprende a mucha gente: basta con que uno de los dos cónyuges lo pida. No hace falta el consentimiento del otro ni explicar el motivo. Si el otro se niega, el divorcio se produce igual; lo que se discutirá ante el juzgado no es si os divorciáis, sino en qué condiciones.

El resto de efectos coinciden con los de la separación: cese de la convivencia, disolución del régimen económico, reparto de los bienes y medidas sobre los hijos.

Diferencias entre separación y divorcio, punto por punto

Estado civil y volver a casarse

La persona separada sigue casada y no puede volver a casarse. La divorciada sí, porque el matrimonio ya está disuelto. Si hay una nueva pareja con la que quieres casarte, la separación no te sirve.

Régimen económico matrimonial y bienes

Aquí no hay diferencia: tanto la separación como el divorcio disuelven el régimen económico matrimonial. En la Comunitat Valenciana el régimen habitual es la sociedad de gananciales, así que en los dos casos toca abordar la liquidación de gananciales y repartir lo común.

Herencia y pensión de viudedad

La separación legal te deja fuera de la sucesión como cónyuge, igual que el divorcio. En cambio, para las pensiones de viudedad la persona separada conserva su condición de cónyuge, mientras que la divorciada solo accede si cumple requisitos adicionales. Es el motivo económico que más veces inclina la balanza hacia la separación.

Reconciliación

Si los cónyuges se reconcilian tras una separación, se comunica al juzgado y todo queda sin efecto. Tras un divorcio, la única vía de vuelta es volver a casarse. Si hay dudas de verdad sobre la ruptura, esta diferencia entre separación y divorcio es la que más pesa.

Lo que no cambia: hijos, vivienda y pensiones

En separación y en divorcio los puntos a resolver son idénticos, y los criterios del juzgado de familia también:

  1. Patria potestad y custodia de los hijos menores. La patria potestad sigue siendo compartida salvo casos graves; lo que se decide es con quién conviven.
  2. Régimen de visitas y estancias del progenitor que no tiene la custodia, con vacaciones y días señalados repartidos.
  3. Pensión de alimentos, calculada según las necesidades del hijo y la capacidad económica de cada uno de los progenitores, con las tablas orientadoras del Consejo General del Poder Judicial como referencia.
  4. Uso de la vivienda familiar, que suele atribuirse a los hijos menores y al progenitor con el que conviven.
  5. Pensión compensatoria para el cónyuge al que la ruptura le provoca un desequilibrio económico frente al otro.
  6. Reparto de los bienes y disolución del régimen económico del matrimonio.

Por eso el proceso y los plazos son prácticamente iguales. Si vais a tener que discutir la custodia y la casa de todas formas, separarse no te ahorra ni un trámite.

Qué derechos tienes al separarte o divorciarte

Los derechos de los cónyuges son los mismos en una separación que en un divorcio, y no dependen de quién sea el hombre y quién la mujer, sino de la situación económica y del cuidado de los hijos. Estos son los que más se preguntan:

  • Derecho a pensión compensatoria si el proceso te deja en peor situación económica que a tu cónyuge, por ejemplo tras años dedicada al cuidado de la familia.
  • Derecho al uso de la vivienda familiar, que normalmente se atribuye al progenitor que se queda con los hijos menores.
  • Derecho a la pensión de alimentos para los hijos, que es un derecho de ellos y no de los progenitores, así que ninguno de los cónyuges puede renunciar a él.
  • Derecho a la mitad de los bienes gananciales, con independencia de quién los haya generado durante el matrimonio.
  • Derecho a pedir medidas provisionales mientras dura el proceso, para no quedarte meses sin nada regulado.

En lo que sí cambian los derechos entre separación y divorcio es en dos puntos concretos: volver a casarse y la pensión de viudedad. El resto son idénticos.

Mutuo acuerdo o contencioso: la decisión que más pesa

Lo que marca el tiempo, el desgaste y el resultado no es elegir entre separación y divorcio, sino si los dos firmáis un convenio o no.

Con acuerdo se redacta un convenio regulador con todos los puntos cerrados y se presenta al juzgado para que lo apruebe. Es la vía del divorcio de mutuo acuerdo, la más rápida y la que menos desgasta a los hijos.

Sin acuerdo se abre un proceso contencioso: demanda, contestación, vista y sentencia. Se alarga, y decide el juez lo que vosotros no habéis sido capaces de decidir. Muchos matrimonios que empiezan por la vía contenciosa acaban pactando a mitad de camino, cuando cada parte ve con datos encima de la mesa lo que le espera en el juicio.

Sea separación o divorcio, mutuo acuerdo o contencioso, en España cada cónyuge necesita abogado y procurador. En el mutuo acuerdo podéis compartir un mismo letrado; en el contencioso, no.

Separación y divorcio ante notario: cuándo se puede

Desde 2015 se puede tramitar la separación o el divorcio de mutuo acuerdo ante notario, mediante escritura pública, sin pasar por el juzgado. La condición es clara: no puede haber hijos menores no emancipados, ni hijos con discapacidad que precisen apoyo y dependan de sus progenitores.

Los cónyuges comparecen ante el notario, asistidos por un abogado, y firman la escritura con el convenio regulador, que después se inscribe en el Registro Civil. El notario tampoco puede intervenir si hay hijos con discapacidad que dependan de los progenitores. Con hijos menores no hay atajo: la separación o el divorcio pasan por el juzgado de familia, porque el juez debe velar por su interés.

Separación de hecho: el limbo que no protege

Es la más frecuente y la más peligrosa: uno se va de casa y no se hace nada más. La separación de hecho no fija custodia, ni pensiones, ni uso de la vivienda, así que cualquier acuerdo verbal entre los cónyuges se sostiene solo mientras los dos quieran.

Y no es un limbo inofensivo. La separación de hecho ya produce efectos legales, como la pérdida de derechos hereditarios entre los cónyuges, mientras deja sin resolver justo lo que más urge: qué pensiones se pagan, cómo queda el régimen de visitas y quién sigue en la vivienda. Si lleváis meses así, lo sensato es formalizar la situación.

¿Qué es mejor, separarse o divorciarse?

Para quien ya ha tomado la decisión de romper, el divorcio es la salida más limpia: cierra la crisis matrimonial de una vez y evita repetir el mismo proceso y el mismo desgaste dos años después.

La separación tiene sentido si concurre alguno de los tres motivos que hemos visto: convicciones personales, posibilidad real de reconciliación o interés en mantener la condición de cónyuge.

El divorcio es la mejor opción cuando:

  • La ruptura está decidida y no hay marcha atrás.
  • Uno de los cónyuges quiere volver a casarse o rehacer su vida con otra pareja.
  • Hay patrimonio que repartir y conviene cerrar el régimen económico de una vez.
  • El otro cónyuge no colabora y hace falta que decida el juzgado.

Cómo se pasa de la separación al divorcio

Se puede en cualquier momento y sin plazo de espera. Se solicita el divorcio ante el juzgado y, si las medidas acordadas en la separación os siguen valiendo, se mantienen tal cual. Si la situación ha cambiado, se revisan en ese mismo procedimiento.

La operación inversa solo cabe desde la separación: una vez disuelto el matrimonio, el camino de vuelta pasa por casarse otra vez.

Dónde se tramita si vives en Gandía

Los asuntos de derecho de familia de Gandía y de la mayoría de municipios de La Safor se siguen ante los Juzgados de Primera Instancia de Gandía, cabeza del partido judicial.

Sobre la competencia: con acuerdo vale el juzgado del último domicilio común o el de cualquiera de los cónyuges; sin acuerdo, el del último domicilio conyugal o el del demandado. Es un detalle menor hasta que se presenta mal y se pierden semanas.

Si estás en ese punto y tienes dudas sobre qué pedir, en Abogados Chova llevamos 30 años ejerciendo como abogados de divorcio en Gandía. Lo primero que hacemos es explicarte las diferencias que afectan a tu caso, qué vía te conviene y en qué plazo puede resolverse. Con un abogado de familia al lado, la decisión deja de ser a ciegas.

Preguntas frecuentes sobre separación y divorcio

¿Qué es mejor, separarse o divorciarse?

Para quien ya ha decidido romper, el divorcio, porque cierra la situación y no obliga a repetir el procedimiento. La separación compensa si hay convicciones religiosas, margen de reconciliación o interés en mantener la condición de cónyuge de cara a la viudedad.

¿Qué pasa si te separas y no te divorcias?

Sigues casado. No puedes volver a casarte y conservas la condición de cónyuge a efectos de las pensiones de viudedad, aunque pierdas los derechos hereditarios. Muchas parejas se quedan años así sin decidirse.

¿Qué estado civil tiene una persona separada?

Casada. La separación legal no disuelve el vínculo matrimonial: solo pone fin a la convivencia y a los efectos económicos del matrimonio. Esa es la diferencia con el divorcio.

¿Se puede pasar de la separación al divorcio?

Sí, cuando quieras y sin esperar ningún plazo. Se solicita el divorcio y las medidas ya acordadas se mantienen si os siguen sirviendo, o se revisan si las circunstancias han cambiado.

¿Hay que separarse antes de divorciarse?

No desde 2005. Puedes pedir el divorcio directamente pasados tres meses desde la boda, sin separación previa y sin alegar causa alguna. La separación legal dejó de ser un paso obligatorio.

¿Puedo divorciarme si mi cónyuge no quiere?

Sí. El divorcio no necesita el consentimiento de los dos. Si el otro se opone, el procedimiento será contencioso y será el juez quien fije las condiciones, pero el matrimonio se disuelve igualmente.